Apretando
los cuadernos, Faustina, se dirigió a Paloma, -Entonces, dinos qué soñaste. Nos
tienes así, desde hace días.
-Sí, y con
los detalles, por favor. Sabes que nos encantan, tus sueños tienen algo raros y
espontáneos, y tú siempre te “olvidas” de ellos. -Aclaro Joaquín
-Pues, en él
era como si hubieran pasado algunos años, al parecer y comencé a escuchar… - En
eso, la mirada de Paloma, se fue a una sala donde estaba tocando el piano-
-¿Escuchar
qué…? - Faustina, no daba más y movía sus pies sin parar.
- Musica -
Dijo, con un aire volado. -¿Música
estruendosa, pacíficas o de esas que causan el miedo intrigante de las
películas?- Su amigo Joaquín, siempre curioso.
- Morzart-
Pero sus amigos, la miraron con cara rara. -Explicate ¿si?-
- No,
perdonen, es que de esa sala están tocando el piano, y es mi balada favorita,
tal cuál está sonando. Oigan esa elegancia en las notas.- Distráyendose.
°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°
Luciana Blanco

Comentarios
Publicar un comentario